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mark pollockEl avance de la biomecánica es tal, que ya no es arriesgado afirmar que en algunos años, quien no puede caminar, darán sus primeros pasos. Investigadores estadounidenses han combinado un exoesqueleto con una nueva técnica de estimulación de la columna que ha permitido a Mark Pollock dar sus primeros pasos desde que se lastimara la columna vertebral hace algunos años.

Mark Pollock, el norirlandés de 39 años, es el primer ciego en haber alcanzado el Polo Sur. Perdió la vista a los 22 años pero eso no frenó al aventurero a emprender su travesía, sin embargo, en 2010 se lesionó la columna al caer de un segundo piso y ya no volvió a caminar.

Recuperar las neuronas de la médula que han quedado inactivas a causa de una lesión es el nuevo enfoque de los ingenieros y neurocientíficos de la University of Californa Los Angeles (UCLA). Con la empresa Ekso Bionics aportando el exoesqueleto, los científicos lograron diseñar un sistema que estimula la columna vertebral con electricidad y aprovecha la respuesta neuronal, por débil que sea, para que el exoesqueleto se levante y camine.

A Pollock, tras algunas semanas de entrenamiento físico le colocaron unos electrodos en la parte baja de la espalda, desde la altura de los riñones hasta el coxis. Los ingenieros de UCLA ya habían probado este sistema anteriormente con cinco lesionados medulares y buscaban repetir los resultados exitosos con Pollock. Comprobaron que se puede reactivar el movimiento de las extremidades inferiores sin la necesidad de una cirugía para implantar los diodos directamente en la columna vertebral. Aunque limitada, lograron movilidad gracias al esfuerzo de Pollock, esto bastaba para que el atleta pudiera caminar con la ayuda de unas muletas.

El video de la prueba se puede ver dando click aquí

Después de volver a caminar, Mark Pollock declaró:

“En las últimas pruebas, mi ritmo cardíaco alcanzó las 138 pulsaciones por minuto. Es un nivel de entrenamiento aeróbico, un ritmo al que ni siquiera había logrado acercarme desde que soy paralítico mientras caminaba con el exoesqueleto solamente. Ha sido un momento muy excitante y emotivo para mí, que había dedicado toda mi vida a ser atleta hasta que me rompí la espalda”

En los exoesqueletos manejados por un joystick , quienes los llevan dejan que el robot haga todo el trabajo, y esto empeora el deterioro muscular por falta de actividad física. Con el exoesqueleto de la UCLA, Pollock tiene qué moverse y sudar para lograr la respuesta del robot, de esta manera recupera tono muscular y ejercita su corazón.

Reggie Edgerton, profesor de neurobiología de la UCLA y uno de los responsables de que Pollock haya puesto un pie delante del otro por primera vez en 5 años, declaró:

“Será difícil conseguir que las personas con una parálisis completa caminen de forma completamente independiente, pero aún sin conseguirlo, el hecho de que ellas puedan ayudarse a sí mismas para caminar mejorará mucho su estado de salud y su calidad de vida”

La combinación entre exoesqueleto y electroestimulación supone un escalón más alto en el camino de la bioingeniería, nos espera un futuro fascinante donde las limitaciones físicas serán cada vez menos.

 

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